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Cada vez hay más evidencia científica que apoya los efectos nocivos de la contaminación del medio ambiente en la salud respiratoria, según recoge en una nota de prensa la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)[i]. Estudios recientes constatan que la contaminación predispone al sistema inmunológico a ser más proinflamatorio, incluso en personas sanas, y a una mayor respuesta de tipo alérgico en personas con asma.

Expertos del Área de Medio Ambiente[ii] aseguran que la contaminación realmente agrava el asma y que puede favorecer su aparición en niños. Otro aspecto remarcable es que la contaminación produce un efecto sinérgico junto a los alérgenos.

El 6% de los españoles tiene asma

El 6% de la población española tiene asma. Aunque no se sabe cuántos de los casos tienen su origen en causas ambientales, en las ciudades se registran más casos de esta enfermedad respiratoria. Además, van en aumento en los lugares con mayor contaminación del aire, atribuible al tráfico rodado.

Durante los tres meses que duró el confinamiento, los niveles de contaminación cayeron. En la ciudad de Barcelona, por ejemplo, la caída fue del 50%. Esta circunstancia se ha analizado en varios estudios[iii] para ver el impacto que tuvo en las personas. Los neumólogos de SEPAR aseguran que, mientras estuvimos confinados, los niveles de estrés oxidativo y los biomarcadores proinflamatorios fueron menores. Al volver a la normalidad, volvieron a elevarse. Esto ocurrió en personas sanas, sin patologías, lo que significa que incluso en personas sanas el sistema inmune reacciona ante la contaminación.

Vías de actuación

Los médicos de SEPAR recuerdan que la contaminación del medio ambiente y sus efectos en los pulmones requieren tres vías de actuación. En primer lugar, la vía personal, que consiste en tomar conciencia de los efectos de la contaminación en la salud. En segundo lugar, la vía del ámbito médico, donde los profesionales deben elevar el nivel de sospecha sobre cómo la contaminación está afectando la salud respiratoria de las personas. Finalmente, la vía de actuación política, que promueva la implementación y un mayor uso de las fuentes de energía limpias.

Recomendaciones

Los asmáticos que no tienen asma de tipo alérgico podrían mejorar cuando se marchan a una zona sin contaminación, donde sus niveles de inflamación bajan. En cambio, los asmáticos que tienen asma alérgica, si se desplazan a una zona rural, donde puede haber más alérgenos, pueden sufrir un empeoramiento de los síntomas en función de las características de la zona geográfica y del tipo de alergia que se padezca. Se aconseja buscar zonas limpias para estos pacientes, aunque esto no siempre puede resultar fácil.

La contaminación del aire no solo afecta a las personas asmáticas. También a pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras enfermedades respiratorias.

Los especialistas insisten en la importancia de que en las ciudades se avise de los niveles de contaminación alto y de que se avise a las personas con patologías como las mencionadas cuando salgan a la calle. En las grandes urbes se desaconseja correr o hacer ejercicio por calles con mucho tráfico rodado para evitar la exposición. Finalmente, recuerdan que las mascarillas FFP2 no filtran los gases y partículas finas de determinados contaminantes o gases.

[i] SEPAR advierte que la contaminación induce una respuesta proinflamatoria en sujetos sanos y más alergia en asmáticos.

[ii] 3ª Reunión Virtual de Invierno Áreas SEPAR.

[iii] Un estudio de la UPC demuestra la reducción de polución en un 50% en Barcelona y en un 62% en Madrid, durante el confinamiento.

Dr. Jordi Roig Cutillas
Dr. Jordi Roig Cutillas
El Doctor y Neumólogo Jordi Roig Cutilas es licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor Cum Laude por la Universidad de Barcelona. Formado como Especialista en Neumología en el Hospital del Valle de Hebrón. Autor de más 100 publicaciones en prestigiosas revistas internacionales y de varios capítulos de libros. Investigador principal de varios ensayos clínicos internacionales. Gold Member del European Respiratory Society, Fellow del American College of Chest Physicians y miembro del grupo Colleman. Ha sido Presidente del Comité Científico y de Investigación de la SEPAR, Miembro de la Comisión Técnica de Evaluación de Enfermedades Respiratorias del FIS, entre otros.