

Fumar se ha relacionado desde hace mucho tiempo con un mayor riesgo de padecer artritis reumatoide, y dejar de fumar puede reducir este riesgo. Sin embargo, el nuevo estudio ofrece nuevas evidencias de que los años de abandono pueden ser más beneficiosos que un breve tiempo sin fumar.
“Estos resultados proporcionan evidencia para que aquellos que tienen un mayor riesgo de sufrir artritis reumatoide dejen de fumar, ya que esto podría retrasar o incluso prevenir el inicio de la artritis reumatoide”, explica el autor principal del estudio, el Dr. Jeffrey Sparks, del Brigham and Women’s Hospital y de la Facultad de medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.
Además, según Sparks, aunque dejar de fumar es la mejor manera de reducir el riesgo de artritis reumatoide, reducir el consumo de tabaco “también debería ayudar a reducir el riesgo”.
La artritis reumatoide es un trastorno inmunológico que causa hinchazón debilitante y dolor en las articulaciones. Es menos común que la osteoartritis, que ocurre cuando el cartílago en los extremos de los huesos se desgasta con el tiempo.
Sparks y otros examinaron hasta 38 años de datos sobre más de 230.000 mujeres, entre ellas 1.528 que desarrollaron artritis reumatoide.
En comparación con aquellas mujeres que nunca fumaron, las fumadoras actuales tenían un 47 por ciento más de probabilidades de desarrollar artritis reumatoide, informaron los investigadores en la revista Arthritis Care and Research.
Al mismo tiempo, las fumadores actuales eran un 67 por ciento más propensas a desarrollar artritis reumatoide “seropositiva”, es decir, cuando los pacientes tienen anticuerpos en la sangre que ayudan a identificar la enfermedad.
Los pacientes con artritis reumatoide seropositiva tienden a tener una evolución más severa de la enfermedad con más deformidades articulares, discapacidad e inflamación fuera de las articulaciones.
En comparación con las mujeres que dejaron de fumar en los últimos cinco años, las que dejaron de fumar hace al menos tres décadas tenían un 37 por ciento menos de probabilidades de desarrollar artritis reumatoide seropositiva.
El presente estudio no se diseñó como un experimento controlado para probar si fumar podría causar artritis reumatoide o de qué manera. Tampoco fue diseñado para mostrar si dejar de fumar puede prevenir la artritis reumatoide.
Las mujeres del estudio eran predominantemente blancas y tenían un buen nivel educativo, y es posible que los resultados sean diferentes para otros grupos de personas, señalan los autores del estudio. Además, sólo se evaluaba el consumo de tabaco cada dos años, y es posible que el estudio no tuviera en cuenta algunos cambios en los hábitos de consumo de tabaco que ocurrieron entre una y otra evaluación.
Pero los resultados deberían dar a los fumadores otra razón para dejar de fumar, señala el Dr. Kaleb Michaud, investigador del Centro Médico de la Universidad de Nebraska en Omaha. “Se observa una clara dependencia entre la cantidad acumulada de cigarrillos y los riesgos de artritis reumatoide en el futuro“, asegura Michaud.
“Hay poca evidencia de que dejar de fumar revierte la artritis reumatoide; sigue siendo incurable y una fuente crónica de dolor y sufrimiento para muchas personas”, agregó Michaud. “Pero los fumadores actuales podrían al menos reducir este riesgo si fumaran cada vez menos cigarrillos.”
Noticia original: Reuters
Fuente: Arthritis Care & Research